Pedro, como debes estar brindando con tu camarada Trucutruman, alzando una Pilsen; a nosotros, no nos queda más remedio, que aprendernos la fórmula de Mosé Córdova; para soñar adrede que volvemos a escuchar tus historias; a compartir tu amistad y afectos, destinados a ser eternos, porque están escritos en papel “nevada 1000”.
Luis Aular Leal.